Su historia comienza allá por el veintiún día de vida, donde sus instintos despiertan al igual que estalla una pompa de jabón, de echo a esta etapa que transcurre desde los veintiún días hasta el 30 se le denomina el despertar, y es a partir de esta etapa donde comienza su aprendizaje.
Los perros aprenden por asociación, experiencias de su entorno, en la relación con los humanos y o con otros animales.
Una asociación que le derive al animal en un conflicto, quedará grabado en el animal como un cuño a la salida de una discoteca, no sera definitivo, pero sino actuamos en consecuencia el problema se puede agravar.
Pongamos un ejemplo:
Mi perro joven va a saludar a otro perro adulto pero al dirigirse hacia el lo hace de manera ansiosa, alterada, no por ser agresivo sino de felicidad, pero aunque a nosotros nos parezca bien esa actidud , el perro adulto responde con un gruñido o sometiendo al animal, para el es una falta de respeto, esas no son maneras de saludar a nadie.
Si en el próximo encuentro entre los dos no va aprendiendo que con ese estado no puede relacionarse con otros perros, la agresión es inminente, debe de aprender a gestionar las situaciones por si solo, pero si no le fuera posible por cualquier circunstancia, deberíamos ayudarle a gestionar dicha situación.
Siempre que estés en ese estado de ansiedad no vamos avanzar hacia el estímulo que te lo provoca, que en este caso es el otro perro, cuando te relajes avanzaremos, aprende que en ese estado no avanza y cuando me relajo consigo lo que quiero.
Los perros que tiran de la correa son claros ejemplos de aprendizaje por asociación, aprenden que la única manera de acceder a su destino es con la correa tensa, siempre llega de la misma manera ,por lo tanto se autorefuerza.
Imaginemos que le damos un trocito de pan al perro mientras comemos,
¿ que ocurrirá la próxima vez que nos observe sentados en la mesa???
Simplemente el perro se dirigirá de nuevo hacia el refuerzo para obtener su comida.
Que ocurriría si en vez de recibir comida, recibiera algo desagradable " estímulo adversivo " un chorro de aire en el hocico por ejemplo, simplemente la próxima vez se lo pensaría dos veces, respetando una distancia prudencial de seguridad para el animal.
Si nos damos cuenta el humano actuaria de la misma manera.
Entramos en un restaurante, el camarero nos acomoda en una mesa, a los cinco segundos nos damos cuenta que un chorro de aire acondicionado nos da en el mismo cogote, lo cual nos molesta más que nos alivia, seguramente si volviéramos al mismo restaurante le diríamos al mismo señor que nos atendió, que nos sentará en otra mesa, el estímulo adversivo a funcionado " aire acondicionado" exactamente igual que a nuestro perro.
Hemos hablado de algunas situaciones que se puedan dar en la vida diaria de nuestro perro, hablemos ahora de la comunicación con nosotros los humanos, para que aprendan correctamente y poderles enseñar de igual manera.
Asi como aprender pueden hacerlo en muchas ocasiones como los humanos, la comunicación es totalmente distinta a la nuestra, y ahí es donde debemos intervenir correctamente, sin un vínculo eficaz, un respeto mutuo y una correcta confianza el aprendizaje se complica, estres, ansiedad, fustracion son algunos de los aspectos más importantes para su aprendizaje.
El código de comunicación que yo como instructor canino utilizo desde muy temprana edad, son los comandos No y Bieeeen, los llamo comandos de comunicación o informativos, informan al perro lo que está bien y lo que no.
El No lo utilizaremos siempre de forma neutra, sin gritos ni alteraciones, simplemente no le reporta nada ni caricias, juegos, ni nada que se le parezca, con ignorar es más que suficiente, esta equivocado con dicha conducta y debe de enseñarme la adecuada.
El bien es todo lo contrario, y no vale el muy bien, simplemente con el bieeeeeeeen es suficiente, eso si, debe de sonar muy efusivo, estamos muy contentos con la conducta mostrada y se le debe reforzar en tiempo y forma. No deberíamos demorar el refuerzo mas de un segundo despues de la conducta mostrada, y seguidamente el refuerzo primario comida, juego, afecto.
La comunicación es parte importante para el aprendizaje, no la dejes en manos del animal.