GOLPE DE
CALOR
Ahora que vienen los calores deberíamos ser conscientes de
que nuestras mascotas no son como nosotros y deberíamos tener en cuenta algunas
premisas.
Los perros (y los gatos) son mucho más sensibles al calor
que los humanos, y un día caluroso puede ser muy peligroso si la exposición
pasa de lo razonable. Lo que a nosotros nos hace exclamar "!Qué
barbaridad, no hay quien se meta en el coche!", al animal puede matarlo en
minutos. Nosotros podemos bajar las ventanillas, encender el aire acondicionado
o bajarnos del coche cuando estamos ya sudando a mares, pero el perro NO. Y no
sólo el coche es una trampa mortal. Los animales tienen más problemas que los
humanos para reducir la temperatura corporal por sí mismos. Y aunque estamos
hablando de perros, podemos aplicarlo a los gatos.
El golpe de calor es el nombre común de la hipertermia, una
subida del calor corporal hasta tal punto que hay riesgo de daños y mal
funcionamiento de los procesos fisiológicos. Sus efectos pueden ser temporales
o irreversibles, pueden provocar la muerte, y dependen para cada animal del
tiempo de exposición y de la temperatura. Cuanto mayores sean estos, mayores serán los daños.
En apenas 10 minutos, un perro o un gato pueden morir dentro
de un coche. A veces, ni un rescate rápido consigue evitar los problemas
vasculares, las hemorragias o el edema cerebral. Parece mentira que haya
todavía tantos propietarios tan irresponsables. Lo de "es cuestión de
cinco minutos" se convierte en un drama al volver: el animal ha muerto.