lunes, 20 de mayo de 2013


GOLPE DE CALOR
Ahora que vienen los calores deberíamos ser conscientes de que nuestras mascotas no son como nosotros y deberíamos tener en cuenta algunas premisas.
Los perros (y los gatos) son mucho más sensibles al calor que los humanos, y un día caluroso puede ser muy peligroso si la exposición pasa de lo razonable. Lo que a nosotros nos hace exclamar "!Qué barbaridad, no hay quien se meta en el coche!", al animal puede matarlo en minutos. Nosotros podemos bajar las ventanillas, encender el aire acondicionado o bajarnos del coche cuando estamos ya sudando a mares, pero el perro NO. Y no sólo el coche es una trampa mortal. Los animales tienen más problemas que los humanos para reducir la temperatura corporal por sí mismos. Y aunque estamos hablando de perros, podemos aplicarlo a los gatos.

El golpe de calor es el nombre común de la hipertermia, una subida del calor corporal hasta tal punto que hay riesgo de daños y mal funcionamiento de los procesos fisiológicos. Sus efectos pueden ser temporales o irreversibles, pueden provocar la muerte, y dependen para cada animal del tiempo de exposición y de la temperatura. Cuanto mayores  sean estos, mayores serán los daños.

En apenas 10 minutos, un perro o un gato pueden morir dentro de un coche. A veces, ni un rescate rápido consigue evitar los problemas vasculares, las hemorragias o el edema cerebral. Parece mentira que haya todavía tantos propietarios tan irresponsables. Lo de "es cuestión de cinco minutos" se convierte en un drama al volver: el animal ha muerto.

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