Uno de los sentidos más desconocidos, pero no por ello poco importante es el olfato, sentido principal de los canidos.
Al mismo tiempo que el poco uso de este sentido, puede provocar en los canidos problemas de comportamientos también nos puede ayudar a comprenderlos y solucionarlos en diversas situaciones.
Si consiguiéramos entender el olfato de nuestros perros podríamos entender otras conductas relacionadas con este sentido:
- La culpa del perro por morderme los zapatos; el de una ira vengativa plasmada en esa ropa nueva que destroza y hace trizas -
Intentar comprender la perspectiva de nuestro perro, es complicado sino la estudiamos a fondo.
Los humanos no nos detenemos mucho a pensar en el olfato, la evolución a querido que fuera así o nosotros le hemos dado mas importancia a otros, deteriorando este, hasta utilizarlo poco o muy poco.
El olfato tiene memoria; quien no recuerda la fragancia a nata de aquélla goma de borrar que utilizábamos en el colegio o el aroma de la casa de nuestros abuelos. También podríamos recordar aquella comida que nos produjo náuseas y que por una mala asociación nos repudia cada vez que la olemos, y que nunca comeremos.
No solo no estamos olfateando todo el dia, sino que cuando percibimos un olor es bueno o malo, raramente es una fuente de información. La mayoría de los olores lo son por seductores o repulsivos, pocas veces son percibidos como algo neutro, como hacemos con la vista.
La mayoría de los perros no utilizan la acción de mirar de arriba abajo como solemos hacer los humanos. La acción de mirar para ellos es olfatear.
Mi perra Tays estando con un grupo de personas nunca me reconocera utilizando la vista, utilizará la nariz para recibir información de mi posición, olfateara primero un pie, luego otro y otro hasta localizar mi lugar exacto, sin preocuparle ninguna otra sustancia que reciba su nariz.
Olfateando
Le abro la puerta del garaje al ponerse el sol, Tays sale detrás de mi olfateando ese rocio que arrecia a esas horas de la mañana, su nariz es lo primero que asoma y es el primer sentido que se pone en marcha. Mi desayuno, una tostada con aceite, hace que sus movimientos se aceleren y su mucosa olfativa coja vida propia.
El olfato es el gran medio que disponen los perros para capturar lo que desprende olor, diria que es como un aspirador con ordenador incorporado, las sustancias que no le interesan van a la bolsa de residuos y las importantes para el perro al disco duro, que a su vez, con una asociación quedara grabada de por vida.
Olfatear es la acción de inhalar aire, normalmente en breves ráfagas y precisas, con lo que se introduce aire en la nariz. La cavidad nasal esta recubierta de diminutos puntos receptores, todos ellos son un ejercito de pelos que ayudan a atrapar las moleculas y arrastarlas hacia el interior. La nariz humana tiene unos seis millones de estos puntos receptores; se piensa mediante estudios que la de un sabueso más de trescientos millones. Un olisqueo enérgico no solo lleva las moleculas a la cavidad nasal del perro, además hacen que se adhieran al húmedo tejido de la nariz, una vez ahi se pueden disolver y viajar al órgano "veronasal". Cuando el perro nos acaricia con el hocico en realidad está recogiendo en su nariz nuestro olor, quiere asegurarse que somos quien el piensa.
Su mundo es muy distinto al nuestro, intentemos observarlos, comprenderlos, recibamos información, dejemos que nos seduzcan conr esa nariz tan privilegiada, ayudemos al can a utilizarla correctamente, que busquen, experimenten, el simple hecho de no dejarles oler la esquina donde orino su amigo le produce frustración, son como son y como tal hay que tratarles.
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